La dura infancia de Caner Cindoruk

El actor Caner Cindoruk es una de las estrellas más importantes de Turquía, reconocido mundialmente por su papel en la serie Mujer que ha tenido un éxito rotundo tanto en el país original como internacionalmente. Nació el 2 de abril de 1980 en Ankara y es apodado como el George Clooney turco, aunque a él le da un poco de vergüenza y se ríe de esta situación.

Hace muchos años que protagoniza telenovelas, películas y obras de teatro y es aclamado por todo el público femenino por su porte de típico galán de telenovela. Es hijo de Zafer Doruk, un importante escritor turco, de quien heredó su vocación por la escritura y si bien ya tiene algunos guiones en su propiedad, aún no se animó a llevarlos a cabo y prefiere seguir con la actuación, ya que le dio buenos resultados. También confesó que le gustaría ser el protagonista de alguna obra escrita por su padre.

 

Pero no todo es satisfacción en la vida de Caner Cindoruk debido a que tuvo que vivir una infancia muy triste. El dinero que su padre ganaba escribiendo no alcanzaba para vivir y por eso tuvo que dedicarse también a ser vendedor ambulante. Allí el pequeño actor comenzó a ayudarlo y decidió salir a vender cosas por su cuenta. Gracias a esta situación pudo conocer desde muy niño las reglas de la calle que lo hicieron madurar tempranamente. 

A pesar de esa difícil niñez, cuando se estaba convirtiendo en adolescente anhelaba estudiar Lengua e Historia pero sus padres no podian ayudar en ese deseo porque no podían pagarle un departamento en Estambul para cursar la carrera, por lo tanto tuvo que dedicarse a algo totalmente diferente pero que podría realizarlo en su ciudad, Adana, y comenzó a estudiar Dirección de empresas.

 

Finalmente, después de tanto trabajo y esfuerzo, pudo realizar su sueño y establecerse en la capital de Turquía para probarse como actor y, tal como podemos ver el final de su historia, lo consiguió y encontró su verdadera vocación.